Publicidad:
La Coctelera

Donde gira el viento

Los sentimientos, las ideas, las fantasías que surgen de las lecturas, de los sonidos o las imágenes, van a ser la parte fundamental de este blog.

Categoría: Estarcidos

31 Octubre 2008

Octubre bancario, noviembre regio…

Las tardes de octubre se pasan de frías (y parece que noviembre viene contento). Como si no fueran con uno, las temperaturas externas e internas tienden a equilibrarse. Y no sólo eso. En cuanto te descuidas pasas a ser parte del escenario (¿o es mobiliario?) urbano.
Empiezas a escuchar que viene una ola de frío en la emisora sintonizada en el automóvil como si no supieran tus huesos y articulaciones que la ola ya está aquí. Eso es lo bueno que tiene la edad, o más bien tener cierta edad, que el barómetro ya lo llevas incorporado.
Frío, crisis económica, banqueros llorando lágrimas de champán y babas de caviar… y en esto que viene la reina a deleitarnos con sus sabios consejos. Así somos y así seremos (¿?) súbditos obedientes y complacientes. Hoy de ti, mañana de mí, súbditos de este reino global que amanece gris entre tanto pobre banquero rico al que tenemos que subsidiar entre todos.
Y que no decaiga la alegría, que con vaselina la sonrisa sale más amable y festiva…
A todo esto ¿es cierto que Bush nos deja? ¿será un sueño? Tal vez todo no sea malo este noviembre que comienza.

George nos deja como a un perro...

servido por dondegiraelviento sin comentarios compártelo

17 Junio 2007

Día cero: Donde habite el olvido

El comienzo o la nada, simplemente la aparición desde el vacío, desde la energía hacia la materia y viceversa.

Es un día cero, un día que no significa nada salvo el comienzo de algo, si es que eso significa algo.

Atravesando años se da uno cuenta poco a poco de que hay momentos que marcan un cambio de era, de época. Si asumimos que ya somos varios miles de millones de personas sobre la faz del planeta. Tiene que haber cientos de miles de millones de días cero cada semana. Cada comienzo podría ser definido como el día cero de algo, el día que se comienza con un nuevo paso, estadio, escalón, hacia arriba, hacia abajo o en la misma línea rasa.

Si llevas escritos un par de cientos de blogs, empiezas a creer que te repites continuamente y es casi seguro que esta apreciación se acerca a la realidad, cruda y pura. La sensación de estar contando lo mismo, casi con las mismas palabras, una vez tras otra. Por eso, de vez en cuando, sin necesidad en que se convierte norma, hay que dar un giro, un brusco golpe de timón, y cambiar el rumbo.

Manteniendo la memoria, ayudando al olvido, combinado la experiencia con la búsqueda de lo nuevo, lo eternamente nuevo e infinitamente viejo. Por eso, hoy es un nuevo día cero, que acaba con un título olvidado (“Donde habite el olvido”) de un poeta perdido en el tiempo (Luis Cernuda):

Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.

servido por dondegiraelviento 9 comentarios compártelo

30 Octubre 2006

Bruscos despertares

Relata Kenizé Mourad en su obra "De parte de la princesa muerta" que

Es una costumbre oriental el evitar todo despertar brusco, pues durante la noche, se dice que el alma deambula por otros mundos y debe dársele tiempo de volver poco a poco al cuerpo.

Ahora comprendo o más bien creo comprender porque hay días en que mi cuerpo viajero y amoroso va por un camino y mi alma sosegada por otra senda bien distinta: sencillamente me despierto demasiadas veces de formas bastante bruscas.
Tendré que buscar la manera, el método, de no hacerlo así y permitir que mis componentes esenciales (alma y cuerpo) puedar llegar a su comunión mística con mayor frecuencia.

servido por dondegiraelviento 8 comentarios compártelo

18 Septiembre 2006

Uno se duerme; eso es todo

Dándole vueltas al ser, al existir, al soñar, a la borrosa diferencia entre la realidad y los sueños, rueda la piedra cuesta abajo y se encuentra uno con las palabras que hace muchos años Julio Cortázar dejó impresas sobre el claro papel con tinta indeleble:

Uno se duerme; eso es todo. Nadie dirá jamás el instante en que las puertas se abren a los sueños. Aquella noche me dormí como siempre, y tuve como siempre un sueño. Sólo que…

servido por dondegiraelviento 3 comentarios compártelo

21 Julio 2006

Hipatia: ciencia y religión

"Comprender las cosas que nos rodean es la mejor preparación para comprender las cosas que hay mas allá"
Citado en CienciaNet

Hipatia

Hipatia (o Hypatia) nació en Alejandría (Egipto), en el año 370 de nuestra era y murió en esa misma ciudad en el año 415. Fue una mujer científica, filósofa neoplatónica y maestra, que con su sabiduría y sus enseñanazas contribuyó en gran medida al desarrollo de las Matemáticas y la Astronomía.

Hipatia nació en Alejandría a mediados del siglo IV, algunas referencias dicen que en el 370 y otras que en el 355. Su padre Teón de Alejandría era un célebre matemático y astrónomo, muy querido y apreciado por sus contemporáneos, que seguramente trabajaba y daba clases en la biblioteca del momento, es decir en la biblioteca que en algún momento sustituyó a aquella otra legendaria que desapareció en el incendio del año 48 adC. Teón fue un sabio que no se contentó con guardar los conocimientos de la ciencia para sí y sus discípulos sino que hizo partícipe de ellos a su propia hija, algo verdaderamente insólito en el siglo IV. Hipatia por su parte era una mujer abierta a todo el saber que su padre quisiera volcar sobre ella y así fue cómo se educó en un ambiente académico y culto. En efecto, Teón le transmitió su conocimiento sobre las matemáticas y la astronomía además de la pasión por la búsqueda de lo desconocido. Los historiadores han llegado a asegurar que incluso superó al padre, y que muchos de los escritos conservados que se suponen de Teón son en realidad de la hija.
Aprendió también sobre la historia de las diferentes religiones que se conocían en aquel entonces, sobre oratoria, sobre el pensamiento de los filósofos y sobre los principios de la enseñanza. Viajó a Atenas y a Roma siempre con el mismo afán de aprender y de enseñar. La casa de Hipatia se convirtió en un lugar de enseñanza donde acudían estudiantes de todas partes del mundo conocido, atraídos por su fama. Uno de sus alumnos fue Sinesio de Cirene, obispo de Ptolemaida (en Fenicia), rico y con mucho poder. Este personaje dejó escrita mucha información sobre Hipatia, su maestra. Por medio de él pueden llegar a conocerse los libros que ella escribió para la enseñanza, aunque ninguno ha llegado a nuestros días. Otro alumno llamado Hesiquio el Hebreo escribió unas obras que se conservan, en las que también hace una descripción sobre las actividades de Hipatia y asegura que los magistrados acudían a ella para consultarle sobre asuntos de la administración. Dice también que fue una persona muy influyente en el aspecto político. También se interesaba por la mecánica y ponía en práctica la tecnología. Se sabe que inventó un aparato para destilar el agua, un hidrómetro graduado para medir la densidad de los líquidos y un artefacto para medir el nivel del agua.
Pero Hipatia era pagana y le tocó vivir en tiempos duros para el paganismo. Su situación llegó a ser muy peligrosa en aquella ciudad que se iba haciendo cada vez más cristiana. Los filósofos neoplatónicos como Hipatia pronto se vieron cruelmente perseguidos. Algunos se convirtieron al cristianismo, pero Hipatia no consintió en ello a pesar del miedo y de los consejos de su amigos como el caso de Orestes, prefecto romano y alumno suyo, que no consiguió nada a pesar de sus ruegos. Hipatia resultó ser para sus enemigos, no una mujer científica sino una bruja peligrosa.
En el año 412 el obispo Cirilo de Alejandría fue nombrado (para sustituir a su tío Teófilo), patriarca, un título de dignidad eclesiástica que sólo se usaba en Alejandría, Constantinopla y Jerusalén, que equivalía casi al del papa de Roma. Cirilo (elevado siglos más tarde a los altares) era un católico que no consentía ninguna clase de paganismo ni de herejía y que luchó toda su vida defendiendo la ortodoxia de la Iglesia católica y combatiendo el nestorianismo. Los historiadores creen que Cirilo fue el principal responsable de la muerte de Hipatia, aunque no exista documentación directa que lo acredite.
Se dice que Cirilo era enemigo de esta mujer, a la que temía y admiraba a la vez. Pero siguiendo la tónica general de la época, no le era posible comprender ni tampoco consentir que una mujer se dedicase a la ciencia y menos aún a esa clase de ciencia que difícilmente podían comprender las personas que no eran eruditas en el tema. Por lo tanto creó un clima y un ambiente de odio y fanatismo hacia ella, tachándola de hechicera y bruja pagana. En el mes de marzo del año 415, Hipatia fue asesinada de la manera más cruel por un grupo de monjes de la iglesia de San Cirilo de Jerusalén (no hay que confundir a los dos Cirilos: el de Jerusalén había muerto en el año 387). Los hechos están recogidos por un obispo de Egipto del siglo VII llamado Juan de Nikio. En sus escritos justifica la masacre que se hizo en aquel año contra los judíos de Alejandría y también la muerte de Hipatia. Cuenta cómo un grupo de cristianos atolondrados, impetuosos y violentos, seguidores de un lector llamado Pedro fueron en su busca, la golpearon, la desnudaron y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar a un templo llamado Cesareo; allí continuaron con la tortura cortando su piel y su cuerpo con caracolas afiladas, hasta que murió; a continuación descuartizaron su cuerpo y lo llevaron a un lugar llamado Cinaron y allí finalmente lo quemaron. De esta manera creyeron dar muerte a lo que ellos llamaban idolatría y herejía.
Orestes, el prefecto romano amigo y alumno de Hipatia informó de los hechos y pidió a Roma una investigación. Pero por «falta de testigos», se fue retrasando, hasta que llegó un momento en que el propio Cirilo aseguró que Hipatia estaba viva y que habitaba en la ciudad de Atenas. Orestes tuvo que huir de Alejandría y abandonar su cargo. Con la muerte de Hipatia se terminó también la enseñanza del pensamiento de Platón no sólo en Alejandría sino en el resto del Imperio. El interés por las ciencias fue debilitándose y la Historia entró en el oscurantismo. Pudo sobrevivir en Bizancio y poco después empezó de nuevo a florecer en el mundo árabe musulmán.

servido por dondegiraelviento 6 comentarios compártelo

20 Julio 2006

Laura Esquivel: Íntimas suculencias

La verdadera poesía muchas veces se escribe en prosa.
Laura Esquivel en su libro "Íntimas suculencias" describe la situación difícil pero prometedora de la mujer en el mundo actual:

Afortunadamente parece que las cosas están cambiando. La contracepción ha liberado a las mujeres del peligro del embarazo y ha desasociado la experiencia sexual de la reproducción. Poco a poco han ido desapareciendo los preceptos morales y religiosos que contaminaban las relaciones de pareja. La mujer empieza a sentirse sujeto y no objeto. Todos estos cambios en la sociedad han traído enormes beneficios a las mujeres; pero a la vez, nos han llenado de contradicciones. Es cierto que ahora podemos estudiar y trabajar sin restricciones y participamos activamente en la sociedad, pero esta participación está determinada por nuestra estrecha relación con los hijos, la sexualidad, el fuego, la alquimia, el hogar, la vida. Como que esto de lo masculino y lo femenino, lo racional y lo pulsional no está claramente delimitado, como que esta partida de cuerpo a la mitad no es tan palpable en la realidad y así nos encontramos algunas mujeres que aunque utilicemos la inteligencia creadora al escribir –clasificada dentro de lo masculino-, tenemos hijos, sentimos esa vida dentro de nosotras mismas, gozamos placenteramente del sexo –bueno, desearía que esto fuera el caso de la mayoría-, convivimos día a día con la vida y la muerte, tenemos contacto directo con los elementos que conforman el mundo, con sus leyes, sabemos transformar y purificar estos elementos a través del fuego –todo está clasificado dentro de lo femenino.

¿O no es poesía?

servido por dondegiraelviento 2 comentarios compártelo

18 Julio 2006

Miguel Hernández, Antonio Machado y Rafael Alberti: voces del alma contra los traidores que trajeron la desgracia a España

Aciaga fecha, aniversario de tristezas en la mirada de muchos recuerdos, de afligidos recuerdos de miríadas de miradas. Tres fragmentos de apesadumbradas y melancólicas poesías, tres sentimientos de poetas heridos por la afrenta de militarzuelos traidores, de cobardes asesinos.

Miguel Hernández (Vientos del Pueblo)

España no es España, que es una inmensa fosa,
Que es un gran cementerio rojo y bombardeado:
Los bárbaros la quieren de este modo.
Será la tierra un denso corazón desolado,
Si vosotros, naciones, hombres, mundos,
Con mi pueblo encima del costado,
No quebráis los colmillos iracundos.

Antonio Machado (El crimen fue en Granada)

Se le vio, caminando entre fusiles,
Por una calle larga,
Salir al campo frío,
Aún con estrellas, de la madrugada,
Mataron a Federico
Cuando la luz asomaba.
Todos cerraron los ojos;
Rezaron ¡ni Dios te salva!

Rafael Alberti (Romance de la defensa de Madrid)

Madrid, corazón de España,
Late con pulsos de fiebre.
Si ayer la sangre le hervía,
Hoy con más calor le hierve.
Ya nunca podrá dormirse,
Porque si Madrid se duerme,
Querrá despertarse un día
Y el alba no vendrá a verle.
No olvides, Madrid, la guerra;
Jamás olvides que enfrente
Los ojos del enemigo
Te echan miradas de muerte.

servido por dondegiraelviento 6 comentarios compártelo

13 Julio 2006

Silvio Rodrígez: Rabo de nube

Rabo de nube

Si me dijeran pide un deseo
preferiría un rabo de nube,
un torbellino en el suelo
y una gran ira que sube.

Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.

Si me dijeran pide un deseo
preferiría un rabo de nube,
que se llevara lo feo
y nos dejara el querube.

Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.

Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.

servido por dondegiraelviento sin comentarios compártelo


Sobre mí

En la duda encuentro el placer del pensamiento. Respiro profundamente para sentir cada aroma. Cada color que retienen mis pupilas lleva tu mirada. Y en cada gesto, en cada palabra, recuerdo su epitafio: "todas hieren, la última mata". Free counter and web stats

Fotos

dondegiraelviento todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera