Publicidad:
La Coctelera

Donde gira el viento

Los sentimientos, las ideas, las fantasías que surgen de las lecturas, de los sonidos o las imágenes, van a ser la parte fundamental de este blog.

26 Mayo 2006

Las murallas del Imperio: miserias de la ¿Civilización?

En muchas ocasiones me da la impresión de que nuestros gobernantes planetarios y las bufonescas cortes que les rodean, viven en un continuo peplum.

Estas películas de romanos eran particularmente frecuentes en mi infancia y adolescencia. Un tiempo en que los imperios miraban hacia dios y los gallardos defensores de la cultura y la religión oficial de Occidente, con la pluma y la espada, estaban con su pecho vigoroso dispuesto a abrirse y dar su corazón por la patria (perdón, la Patria, con mayúsculas).
Nos hacían ver la grandeza del Imperio romano, de la Roma que exportaba e imponía su cultura y su ley, derecho y Pax romanos. Todo lo que quedaba fuera de sus fronteras estaba poblado por bárbaros, gentes sin la refinada cultura greco-romana.
El Imperio duró mucho, tal vez demasiado tiempo, y su hundimiento tuvo mucho que ver con no haber asimilado adecuadamente a toda esta extensa humanidad, a todos esos seres humanos que tenían el mismo derecho que los romanos y sus pueblos asimilados y adocenados.

¿O es que hay personas de primera y segunda clase?
O ¿De segunda y tercera calidad humana?
Los que creemos que todos respiramos y amamos de la misma o parecidas maneras, también creemos que nadie tiene más derechos que otras personas. Que las diferencias biológicas que enriquecen tanto a la especie humana, son eso, riquezas y no deméritos.
Ahora estos señores de la guerra, que biológicamente no son nada excepcional (me refiero al intelecto, concretamente, para que no haya confusiones), se creen en el derecho de poner murallas, a electrificar las fronteras, a pedir papeles a las personas que desean como todas las personas vivir en zonas más prósperas y seguras.

O ¿es qué es mejor vivir en una chabola que en un chalecito?

Y por haber nacido en Dacca ¿tengo menos derechos vitales que el que ha nacido en Barcelona?
¿En base a qué o por mandato divino de quién, tiene alguien potestad a decir quien vive y quien no, o como debe vivir uno u otro?
¿Ninguno de vosotros ha emigrado en busca de trabajo?
¿Todos habéis tenido maravillosos padres que se bañaban en oro y de paso os compraron un pisito y os pusieron a trabajar en una oficina cobrando un “pastizal”?
No creo que sea el caso de muchos.
Mas bien supongo que todos, en mayor o menor medida, hemos vivido y sentido el desarraigo que supone alejarse de la familia o los amigos por necesidades laborales o por el absurdo cumplimiento de un deber, el servicio militar, que se inventó algún imbécil que no sabía ni tenía otra cosa en que pensar. Necesitaban enseñarnos a defender la Patria ¿Qué patria la suya o la nuestra? ¿Y cuál es la nuestra?
No todos somos príncipes ni herederos de cuantiosas fortunas y es meridianamente claro que si uno se enriquece es porque otros muchos se empobrecen o por lo menos no pueden permitirse los mismos caprichos que esos pocos.

Ver imágenes de muros, de alambradas, de campos de refugiados, no nos causan demasiado penar porque al fin y al cabo no lo estamos sufriendo nosotros. Y las caras de los que vienen en pateras o en cayucos o como se quieran llamar esas endebles embarcaciones, lo único que nos amargan a muchos es el vino, la cerveza y las tapitas que nos estamos llevando a la boca. Es posible que hasta nos sintamos tentados de hacer alguna broma o utilizar alguna genial frase de esos babosos profesionales que tanto abundan en partidos, como el PP en España, o similares.
Somos los nuevos romanos y debemos proteger el nuevo Imperio con murallas, las nuevas murallas y las viejas, lamentablemente no sabemos aprender que los viejos imperios emplearon los mismos sistemas y el viento del tiempo se los llevó sin ningún remordimiento.

servido por dondegiraelviento sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

En la duda encuentro el placer del pensamiento. Respiro profundamente para sentir cada aroma. Cada color que retienen mis pupilas lleva tu mirada. Y en cada gesto, en cada palabra, recuerdo su epitafio: "todas hieren, la última mata". Free counter and web stats

Fotos

dondegiraelviento todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera