Sobre un comentario del Sr. Simio (con todos mis respetos)
Estimado Sr. Simio,
Espero que no te encuentres muy molesto con lo que has leído sobre la visita del Papa. Lo que no nos gusta está ahí mismo y tenemos que convivir con ello.
Te podría hacer una interminable lista de todo lo que no me gusta a mí, pero para que te voy y me voy a cansar: ¡no va a desaparecer!
En concreto y contestando a tus amables comentarios (aunque creo que no los comparto), tal vez tengas razón y se trata de un spam y no de una carta al director. He pedido a la persona que me lo envió que me diga dónde se ha publicado.
El punto 39 que añades (“Además falta el punto 39 en el SPAM ¿Por qué yo no te espero, Benedicto XVI? Punto 39: No espero al Papa porque soy intolerante y no respeto las creencias de los demás.”) podría ser de interés para los lectores de este humilde blog (por eso lo añado aquí, espero que con tu permiso de autor). Sin embargo, me gustaría preguntarte qué entiendes tú por tolerancia y que entiendes por faltar al respeto de las creencias de los demás.
Me explico, criticar a una institución, como la Iglesia católica puede estar mal si la crítica no se sustenta en hechos contrastables pero creo que la mayoría de los puntos que se exponen se basan en afirmaciones realizadas de forma repetida por representantes oficiales de la Iglesia católica. Luego (o ergo), cualquiera que opine de forma diferente y se sienta aludida (o insultada) por esos cándidos señores podrá a su vez exponer lo que opina de esta institución y sus representantes.
Además, te comento que tolerar en mi diccionario quiere decir respetar las creencias y formas de vida ajenas (religiosas o no) siempre que estas no entren en claro conflicto con unas normas básicas de convivencia que para mi se basan en el respeto a los derechos humanos.
No quiero ir muy lejos pero basta con darse una vuelta por cualquier iglesia católica en horario de misa dominical (sobre la una de la tarde en la mayoría de los centros urbanos) y, por lo menos, te puedes llevar un par de perlas contra la naturaleza y los derechos de las personas.
¿De esta tolerancia me hablas?
No pretendo convencerte de nada, de hecho no entran en mi ideario ni el proselitismo ni el apostolado.
No soy tan viejo y espero sorprenderme (gratamente, si es posible) muchas veces en lo que me reste de vida, pero lo que he visto hasta ahora me sirve para saber que nadie se convence si no quiere convencerse y que lo que muchos llaman fe otros llaman lo llaman fanatismo.
Cuando por nuestras queridas televisiones hablan de fundamentalismo islámico (que lo será, por lo que recibimos como información “veraz” aunque supongo que altamente interesada) siempre me pregunto como se debería llamar lo que ondea al viento nuestra conferencia episcopal (y no hablo sólo de la COPE), su apéndice político (creo que las siglas en España son P.P., U.P.N., P.N.V., C.I.U., etc.), por no irme al mayor de los extremismos cristianos (aquellos que respaldan las acciones mesiánicas de G.W. Bush –creo que según el se las dicta su Dios mismo-).
Por eso agradezco tus comentarios y me sentiría honrado con tus nuevas visitas y comentarios (aunque éstos últimos discrepen completamente de lo que pueda opinar). De hecho, pienso seguir visitando tu blog que me parece, en ocasiones, bastante interesante.
Salud