Cuando soy bueno soy bueno, cuando soy malo soy mejor
Como es mi último día de trabajo antes de las vacaciones y como no hay mucha gente por aquí con quien tomar un café o lo que sea, antes de proseguir con mi labor (todavía me quedan un par de “flecos” laborales pendientes), quiero comentaros un par de divagaciones que más o menos son estas:
Muchas veces me pregunto por qué somos todos tan buenos cuando nos describimos o contamos recuerdos, expresamos opiniones, sentimientos o lo que sea, en nuestros blogs.
Ninguno somos mala gente, todos gente recia, humildes, solidarios, trabajadores, simpáticos… y un sinfín de cualidades todas positivas.
No lo digo por incordiar (o tal vez sí) pero me parece que mostramos nuestras mejores ropas y ocultamos nuestros harapos y miserias.
Pues que más da, esto es positivo, uno se reeduca y de alguna forma reorienta cada vez que lista sus cualidades positivas ¿o no?
De todas formas, os comento, por si no lo sabéis, que tengo una buena mochila viajera cargada de sombras y claroscuros, pero como conclusión os diré que cuando soy bueno soy bueno, pero cuando soy malo soy mejor.
maría dijo
nos tomamos un café virtual?
Me das envidia, viajero, pero de la mala! jaja, yo también quiero vacaciones...
Bueno, viaja mucho, mucho, y cuéntanos después.
A ser malo, malísimo, malvadísimo, y a disfrutar.
Un beso!
28 Julio 2006 | 10:31 AM