De vuelta y sin mis mulas
Bueno, tal vez bonito, pero no barato ha sido este reencuentro con todas mis amistades de esta coctelera electrónica.
Y digo que no barato porque lo barato se aprecia poco y lo gratis no tiene precio y tantas veces se desprecia porque suponemos que no cuesta nada.
Me he puesto al día leyendo todos y cada uno de los posts que habéis publicado, amigos, durante mi larga ausencia.
Empecé un poco a ciegas, como quien después de estar en una caverna (o un zulo) durante demasiado tiempo entra en contacto de nuevo con la luminosa luz del día y se lo agradece a su dios interior (como desearía que fueran todos los dioses, por respeto a mis congéneres humanos y a mi mismo).
Me llené de alegría y me ahogué también en la tristeza por las andanzas vitales de mis admirados amigos y sus ansiedades y todos esos trazos geniales vertidos generosamente en sus blogs.
Intentaré volver poco a poco a escribir algunas de las cosas que se me acumulan detrás de las cejas, en ese lóbulo frontal de nuestro cerebro que parece tan importante para los sentimientos y para comprendernos parte de esta tan complicada especie animal que es la especie humana.
Especie única (por más que les duela a unos cuantos "racistillas" de poca monta intelectual y humana), especie única, escribo, rica y compleja, tan llena de todo lo bueno y lo malo que puedan contener nuestras angélicas almas y amantes corazones.
Por cierto, de mis mulas os hablaré otro día.
Marta dijo
Yujuuu!!
Bienvenido!!!
(¿Tienes mulas en serio?)
4 Septiembre 2006 | 12:54 PM