Uno se duerme; eso es todo
Dándole vueltas al ser, al existir, al soñar, a la borrosa diferencia entre la realidad y los sueños, rueda la piedra cuesta abajo y se encuentra uno con las palabras que hace muchos años Julio Cortázar dejó impresas sobre el claro papel con tinta indeleble:
Uno se duerme; eso es todo. Nadie dirá jamás el instante en que las puertas se abren a los sueños. Aquella noche me dormí como siempre, y tuve como siempre un sueño. Sólo que…
Mari dijo
Dichosos aquellos que duermen con facilidad y sueñan... Si el sueño es agradable, despertamos con la ilusiòn de que el mismo se haga realidad...
19 Septiembre 2006 | 02:21 AM