La de hoy es una buena noche para leer una de las Leyendas de Gustavo Adolfo Becquer. Dejarse envolver en ese misterio con ribetes de terror romántico que este autor vierte en sus obras.
Supongo que otros se habrán dejado llevar por la moda "made in USA" de la noche de Halloween y estarán simulando ser buenos súbditos del Imperio haciendo astracanadas por doquier.
Os dejo un pequeño fragmento que no sé bien de donde copié hace un par de años (tengo que aprender a tomar siempre la referencia porque luego no acabo de encontrar la fuente original) para darle otra óptica distinta a estas vísperas de "Todos los Santos":

Cuenta la literatura tradicional que los monjes taoístas resucitaban cadáveres para convertirlos en porteadores en sus viajes. Caminan a saltitos y llevan ropas de mandarín. Una inscripción cabalística pegada en la frente es la llave para doblegar su voluntad.