Hace mucho tiempo que me volví transparente
Hace mucho tiempo que me volví transparente. Casi, casi invisible. O sin el casi.
Cuando uno se va acercando a los cincuenta ve las cosas de otra manera. Ni mejor, ni peor, pero de otra manera.
Te vas acostumbrando al efecto que no produces en
Digo a través porque no ven o no sienten tu presencia. Ni falta que hace, probablemente.
Eres alma y el alma es invisible, al fin y al cabo.
Quizás no sea importante porque poco a poco vas asimilando que el pequeño número de personas (cada vez más pequeño por selección natural) que te aprecia es el único grupo humano que consigue vislumbrarte un poco.
Y aunque sea poco, se agradece.

3 dijo
No importa la cantidad de gente que te vea, sino que te veas tú, lo que ves en el reflejo del espejo es lo que te queda y con lo que tienes que vivir para siempre.
13 Marzo 2007 | 08:43 PM