Alguien me dijo que escribir a media tarde era una experiencia diferente, única. Tenía razón.
Acostumbrado a escribir de noche, de madrugada o tal vez por la mañana, bien temprano es lo habitual en mí.
Pero hoy estoy un poco cansado de escribir cosas serias, laborales, de esas que todo el mundo dice que son productivas. Estoy cansado y necesito hacer una pequeña interrupción para dejar brotar las cosas que pasan por mi cabeza.
No son muchas, a qué voy a mentir. No son importantes. Sin embargo, llevo días preocupado con lo rápido que pasa el tiempo y con lo difícil, cada vez más difícil que se me hace interesarme por tantas cosas que en un pasado no muy lejano me parecieron tan importantes.
Tal vez tengan razón los que me aconsejan que viva la vida con más relax, con una medida más amplia para el tiempo y lo que considero mis obligaciones. Tal vez, sólo tal vez. La verdad es que enfilo la recta final de la quinta década de mi vida sin tener demasiado claro nada. Bueno nada no, cada vez tengo más claro quienes son las personas que me importan, las que amo, las que me colman de alegría el alma y veo muy diáfano que cada vez hay más gente a la que no puedo, debo, ni tengo que soportar.
8 comentarios
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-Adiós- dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esesncial, es invisible para los ojos.
Lo esesncial, lo importante...un secreto que sólo entendemos después de recorrer caminos, es entonces cuando rozamos la sabiduría.
Linda tu reflexion, me pasa a mi tambien, corridas, obligaciones, te vas perdiendo en la rutina y a veces es necesario parar para ver que es importante, yo muchas veces me pierdo pero dos angelitos hermosos con sus sonrisas me muestran muchas veces el camino.
besos
Me alegro muchísimo Alejandra,
Mis dos angelitos se han convertido en angelotes pero sus sonrisas me hacen volver al sendero de vez en cuando.
Salud
Estoy totalmente de acuerdo que es el corazón el que nos permite ver lo real pero muchas veces los caminos son tortuosos y el corazón se cansa de mirar.
Salud
Recientemente fuí a una presentación de Facundo Cabral, y entre las tantas reflexiones que dijo hay 2 que por lo menos están acordes a tu reflexión la primera es que hay que VIVIR muy bien la 1era y 2 edad para llegar feliz a la 3era. Y la segunda es que parte de la felicidad está en hacer lo que nos gusta, ya que el amor brotará espontáneamente para todos los que nos rodean...
Un abrazo.
Me gusta lo que os dijo Facundo Cabral. No sé si estoy en la segunda o voy por la tercera. ¡Veremos!
Salud
Querido, creo que estás por la mitad de la 2da, porque la 3era cronologicamente comienza a partir de los 65 años..., así que seguid disfrutando de las oportunidades que te brinda la vida con cada nuevo amanecer...
Un abrazo
¡Pues que bien! Ya me sentía en el últino tercio sin haber saboreado plenamente los dos primeros.
Salud